Sheila (Jill Kassidy) ha sido acusada de intento de homicidio. Cuando el Dr. Powell (Tommy Pistol) le hace preguntas, ella no responde. Se limita a sentarse y mirar fijamente a la pared. Cuando él le recuerda por qué está allí, ella se queda horrorizada. Él le informa de que le espera una dura pena, ya que lo más probable es que sea juzgada como adulta. Lo que tienen que averiguar juntos es si sus acciones fueron voluntarias o involuntarias. Cuando él le pregunta si conoce la diferencia, ella asiente con la cabeza. Su diagnóstico podría librarla de todo esto y, cuando ella se da cuenta de que él quiere follar con ella, accede a sus insinuaciones».